El edificio de la Ópera de Noruega se construyó en cinco años y está ubicado en el barrio de Bjørvika, junto a la Bolsa y a la estación central. Es el edificio cultural más grande construido en Noruega desde que se erigió la Catedral de Nidaros en Trondheim a principios del siglo XIV.
Una joya cultural
El edificio ocupa un espacio equivalente a cuatro campos de fútbol y tiene una superficie superior a 38.000 metros cuadrados. Este monumento dispone de tres escenarios y alberga un total de 1.100 salas.
Desde la entrada principal se llega al vestíbulo principal, una sala inmensa abierta, decorada de manera minimalista con materiales sencillos como piedra, hormigón, vidrio y madera. Esta sala cuenta con varios bares y restaurantes y dispone de espacios para sentarse.
El auditorio principal, cuya forma recuerda a la de una herradura, es uno de los recintos más punteros a nivel tecnológico del mundo. Además tiene una gran versatilidad escenográfica y una acústica excelente. El escenario tiene una superficie de varios miles de metros cuadrados y algunas partes están hasta 16 metros bajo el nivel del mar.
A diferencia del vestíbulo iluminado, el auditorio principal se ha construido con roble del Báltico tratado con amoniaco. Cada uno de los respaldos de las 1.350 butacas tiene una pantalla individual para ver subtítulos en ochos idiomas distintos. Los armadores del litoral noroeste de Noruega han esculpido las plateas. La lámpara de araña circular que cuelga del techo es la más grande de Noruega. La fábrica de vidrio de Hadeland ha sido la encargada de confeccionar esta lámpara de siete metros de diámetro y ocho toneladas, compuesta de 5.800 elementos de vidrio.
Andar por el techo
En el exterior del edificio, la estructura más impresionante es el blanco artesonado de piedra inclinada que surge directamente desde el fiordo Oslofjord y que da a los visitantes la oportunidad de disfrutar de un paseo y de las vistas de la ciudad.
Desde el fiordo, se puede ver que una de las fachadas del edificio tiene paneles solares. En realidad, se trata del espacio con más paneles solares de Noruega, lo que permite suministrar al edificio la energía que necesita.
Criticas entusiastas
Después de su inauguración en abril de 2008, el Teatro de la Ópera, diseñado por el conocido estudio noruego de arquitectura Snøhetta, fue el centro de atención y recibió un sinfín de críticas entusiastas en Noruega y en el extranjero.
- La Ópera de Oslo es un sentimiento hermoso y potente con centelleos de música y melodías, una obra que sitúa a Noruega como un centro cultural de referencia. Es ante todo un edificio que hay que compartir: todos los que visiten Oslo querrán ver y subir la montaña de mármol de Snøhetta, escribe Jonathan Glancey de The Guardian.
El periodista Richard Morrison por su parte expone en The Times: - Estoy enamorado. Es noruega, guapísima y graciosa, y tiene unos sentimientos profundos que me han impresionado. Es la nueva Ópera de Oslo, una impresionante imagen de mármol y granito que surge del fiordo cual un inmenso témpano de hielo.
La casa de la cultura del mundo
En octubre de 2008, la Ópera y Ballet de Noruega recibió el premio en la categoría Cultura del primer Festival Mundial de la Arquitectura. Los miembros del jurado, Sir Peter Cook, Christoph Ingenhoven y John Walsh consideraron que la Ópera de Oslo es un trabajo de arquitectura muy profesional que ha conseguido llevar a cabo una programación bastante complicada con consistencia y claridad.