Estamos en Kirkenes en la provincia de Finnmark, Laponia noruega, a principios de marzo. Aquí acaba la carretera europea E6 y Noruega se encuentra con Rusia.
Las casas son de estilo ruso, de antes de la Segunda Guerra Mundial, y todos los meses hay un mercado ruso en el pueblo.
- Solemos recoger a nuestros clientes en la ciudad y llevarlos hasta aquí, explica Lars Petter, propietario y director de Arctic Adventure Resort.
El centro no está lejos de la ciudad. De camino paramos en la tienda de souvenirs de la frontera con Rusia, fuertemente custodiada, para comprar postales. También hay una iglesia ortodoxa rusa.
El safari
Mientras nos ponemos ropa que abriga los guías nos hablan de esta zona, donde el águila marina es la reina del aire, del mismo modo que el cangrejo real es el rey del lecho marino.
Pronto estamos en el barco, de camino al borde del hielo.
- El hielo está retrocediendo porque los inviernos son cada vez más templados. Es época de apareamiento de los cangrejos reales. El cangrejo busca la zona donde el hielo comienza a ser el lugar más seguro, nos explica nuestro guía Guro.
El buceador ruso se lanza al agua y desaparece. Nos quedamos esperándole en el hielo, hasta que reaparece 15 minutos después con cinco inmensas criaturas. Se confirma que nos vamos a dar un festín.
El guía nos entrega nuestros trajes de neopreno, para que nos los pongamos encima de la ropa, y nos lanzamos al Mar de Barents. Flotamos en las gélidas aguas sin mojarnos.
Es una extraña sensación de libertad que nos hace estallar en risas. Esta zambullida tan especial está incluida en el precio del paquete completo.
La comida
De vuelta al centro, han echado los cangrejos al agua hirviendo. Nos sentamos para contemplar un pase de diapositivas que ha preparado Lars Petter y nos cuenta cosas sobre los cangrejos reales.
Nos sirven los cangrejos tal cual, rompemos la dura cáscara de las patas para dar con la deliciosa carne, y nos la tomamos con pan y alioli.
Dónde alojarse
Los grupos pueden quedarse en el complejo de Arctic Adventure. Hay hoteles en la ciudad y el Kirkenes Snow Hotel es una experiencia interesante.
Cómo llegar
En coche, hay que conducir hasta el final de la carretera E6. También hay vuelos a Kirkenes desde Oslo o Tromsø.
Acerca de Kirkenes
El pequeño pueblo minero de Kirkenes con 3.300 habitantes se considera la capital de la región de Barents y la puerta de entrada al Este. Está situado entre dos zonas horarias: Helsinki y Moscú. Los habitantes de Kirkenes, en el municipio de Sør-Varanger, hablan noruego, sami, ruso y finlandés.