1. Pruebe con la terapia de ir de compras
Aproveche la oportunidad para ir de compras. En ciudades como Oslo y Bergen hay un gran surtido de grandes almacenes y centros comerciales. Si busca algo más especial, Grünerløkka , en Oslo, es un barrio con tiendas de moda y de decoración. En los pueblos puede encontrar también artesanía local. Las gangas son fáciles de encontrar si nos visita durante el período de rebajas, en enero o en junio. Y no se olvide de volver a casa con algún souvenir.
2. Dése un homenaje
Un día de lluvia: estupenda excusa para darse el capricho de una comida (o cena) larga y reposada . Los restaurantes buenos abundan en Noruega, y la oferta gastronómica es variada: de cocina típica de cada zona a alta cocina internacional. Para más información, consulte comer fuera en Noruega.
3. Vaya al cine
Las entradas de cine son bastante baratas en Noruega, así que esta es una buena opción si viaja con un presupuesto reducido. Todas las películas (salvo las de niños) se proyectan en versión original, así que el idioma no será un problema si elige una producción británica o norteamericana. ¿Alguién quiere palomitas?
4. Reserve entradas para un espectáculo
¿Quiere algo un poco más especial? Tire la casa por la ventana yendo a un espectáculo por ejemplo en la nueva e impresionante Ópera en Oslo (las entradas que no se han vendido se pueden comprar en taquilla el mismo día de la función), o en muchos otros eventos en toda Noruega. Consulte la cartelera, y reserve sus entradas por Internet con Billettservice.
5. Vaya de artista
Una visita a la galería local es un clásico en un día lluvioso. Hay muchas donde elegir por todo el país. También puede visitar las casas donde se criaron o trabajaron algunos de los artistas más famosos de Noruega. No se pierda la casa de Edvard Munch en Åsgårdstrand, o la casa donde Nikolai Astrup pasó su infancia, en Jølster. Si le va más la música, y casualmente está en la zona de Bergen, no deje de visitar Troldhaugen y la preciosa Lysøen, donde Edvard Grieg y Ole Bull pasaron muchos años de sus vidas.
6. Acérquese al museo
En Noruega hay museos para todos los gustos y de todos los tamaños. Pequeños y curiosos como el Museo del Lutefisk en Drøbak, donde descubrirá todos los secretos de la exquisitez noruega por excelencia, o el Museo de la Lepra en Bergen, que en otros tiempos albergó la mayor concentración de pacientes de esta enfermedad en Europa. O más grandes, con colecciones singulares, como el Museo Ringve, a las afueras de Trondheim, famoso por su colección de instrumentos musicales, o el Museo del Esquí, en Oslo.
7. Aprenda algo
¡Pruebe con algo nuevo! Podría apuntarse a una clase de cocina en un restaurante local o pasar el día haciendo escalada de interior. O incluso, por qué no, intentar el baile con barra. Son algunas opciones. Si quiere saber qué oferta de actividades hay en su zona, pregunte en la oficina de turismo local.
8. Mímese
¿Hace un día gris y aburrido? No se desanime y aproveche para relajarse. Vaya al spa de un hotel y déjese mimar. El nuevo Artesia Spa del Grand Hotel, en Oslo, permite la entrada de clientes no alojados. O haga una excursión como Dios manda y pase el día en uno de los mejores balnearios de Noruega: Farris Bad, en Larvik, es uno de los mayores de Escandinavia. Otras opciones apetecibles son Solstrand, cerca de Bergen y Dr Holms, en Geilo.
9. Manténgase en forma
Que esté lloviendo no es excusa para apoltronarse en un sofá. Puede que no le atraiga la perspectiva de correr bajo la lluvia, pero sí la de nadar en la piscina cubierta local, o emplearse a fondo en una buena sesión de ejercicio. En casi todos los gimnasios noruegos se puede ser socio por un día a un precio módico. Elixia, Spenst y SATS son cadenas populares, con sucursales en la mayoría de las grandes ciudades.
Datos de contacto:
Elixia: teléfono +47 23 27 70 10, E-mail kundesenter@elixia.no
SATS: teléfono +47 23 30 70 00, E-mail kundeservice@sats.no
Spenst: teléfono +47 23 30 70 00, E-mail post@spenst.no
10. Conozca a los nativos
Los noruegos son cordiales y accesibles, y suelen hablar muy bien inglés, así que no sea tímido: puede entablar conversación con ellos en una cafetería, tienda o estación de tren. También puede practicar su noruego: aquí tiene unas cuantas frases útiles. Es una buena manera de conocer un poquito más a Noruega y a su gente. Puede que el clima no sea muy hospitalario, pero lo más probable es que la gente sí lo sea.
Más información sobre qué hacer con los niños en un día de lluvia en Noruega.