El mes anterior al inicio de la Navidad es un momento muy especial en Noruega y uno de los más acogedores del año. Para los noruegos la Navidad significa un hogar a la luz de las velas y un buen fuego en la chimenea, aroma de pasteles recién horneados mezclándose con el olor a abeto y pino, paquetes de regalos y duendes navideños, los nisser.
La temporada de Adviento en diciembre trae un avance del sabor de la Navidad, abarcando los 4 domingos que preceden al 24 de diciembre. Existe un calendario que marca estos días de espera, el julekalender, y todas las mañanas los niños abren una ventana con un saquito que contiene un pequeño regalo. Este juego hace que el espíritu navideño permanezca durante el mes de diciembre hasta la Nochebuena, alegrando así las casas noruegas.
Mercadillos de Navidad
La mayoría de las ciudades de Noruega montan en sus calles principales los tradicionales mercadillos navideños, conciertos de temporada y actividades propias de esta época.
Oslo dispone de una agenda repleta de actividades navideñas y de mercadillos en sus calles, como el mercado navideño delante del Ayuntamiento, el mercadillo enfrente de Aker Brygge formado por pequeñas casitas de madera de construcción típicamente noruega, y el que se encuentra en el multicultural barrio de Grünerløkka.
También te recomendamos el mercadillo más grande de Noruega en el Museo Folklórico Noruego en Bygdøy, y los mercadillos de la granja Bogstad Gård y Bærums Verk donde, además de los puestos, se realizan numerosas actividades al aire libre relacionadas con la navidad tradicional noruega. Bærums Verk está ubicado en Sandvika, a 15 kilómetros de Oslo, y tiene un mercadillo de Navidad antiguo con artículos típicos noruegos. Disfrutarás del dulce aroma de las galletas recién horneadas, de la música tradicional, podrás probar la bebida caliente que toman todos los noruegos denominada gløgg y la decoración en las casetas te trasladará a un cuento de hadas. Las compras navideñas forman parte de la Navidad y en Sandvika encontrarás también Sandvika Storsenter, el centro comercial más grande de Escandinavia con 190 tiendas y 8 plantas.
En las afueras de Oslo, la fábrica de vidrio Hadeland Glassverk es la más antigua de Noruega y cuenta con una tienda de Navidad abierta también durante todo el año, y en la que podrás comprar cristal hecho a mano por artesanos locales.
En la granja Ramme Gaard en Hvitsten se organizan festivales en los jardines, mercadillos y el mercado de Navidad.
También destaca la pequeña ciudad de Drøbak, la cuál se encuentra al lado este del Fiordo de Oslo, a una media hora de la ciudad. Sus calles estrechas, de los siglos XVIII y XIX, con sus casitas de madera, confieren a la ciudad un aspecto idílico. En el centro de Drøbak está la plaza donde se encuentra La Casa de Navidad de Tregaarden, la única abierta todo el año, y la Oficina de Correos de los Duendes de Papá Noel.
Bergen es famosa por su pueblo de galletas de jenjibre, por los conciertos coral y también por sus mágicos mercadillos navideños donde podrás encontrar los regalos de Navidad más típicos de Noruega.
El pueblo minero de Røros, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es verdaderamente un lugar mágico para visitar durante la época de Navidad.
Tromsø es uno de los mejores lugares del mundo para pasar la Navidad, ya que ofrece la oportunidad de ver las mágicas auroras boreales y encontrarse por encima del Círculo Polar Ártico en esas fechas tan especiales. Los visitantes pueden disfrutar de paseos en trineos tirados por perros, probar el cangrejo real, conocer al pueblo indígena sami, ir en moto de nieve e incluso dormir en un hotel de hielo.
El Día de Santa Lucía
El 13 de diciembre, el Día de Santa Lucía, es el día más corto del año, el solsticio de invierno, según el antiguo calendario gregoriano y es uno de los pocos días santos celebrados en los países escandinavos. Santa Lucía se celebra principalmente en guarderías y escuelas, sin embargo, en los últimos años también se ha incorporado en la liturgia del Adviento en la Iglesia de Noruega, donde los visitantes pueden ver las procesiones en honor a la Santa. Las niñas, todas vestidas de blanco, llevan una corona de velas ceñida en la frente, y desfilan por las habitaciones o la iglesia portando velas e iluminando la noche polar.
Nochebuena
La Navidad en Noruega es celebrada por la gran mayoría de los noruegos con una gran cena en Nochebuena. La comida es uno de los ejes centrales de la celebración y durante los días precedentes a Nochebuena no escatiman en las repeticiones de esta cena memorable ya sea en restaurantes o en casa de los amigos. Se habla así del Julebord.
Normalmente para el almuerzo este día se sirven el julegrøt: arroz con mantequilla, azúcar y canela (una clase de arroz con leche sin limón).
Por la tarde, mucha gente acude a la iglesia, para posteriormente poner velas y flores en recuerdo a sus seres queridos. A las cinco de la tarde suenan las campanas de las iglesias y en la televisión el coro de niños de Sølvguttene canta villancicos para señalar el inicio real de la Navidad.
Al final de la comida, después del postre, los comensales abandonan la mesa para dar paso a la sobremesa en torno a un café y esperan la visita de Julenissen (Papá Noel). A menudo es difícil mantener sentados a los más pequeños durante la cena, debido a la gran expectación de lo que vendrá después: la llegada de Julenissen y la entrega y apertura de regalos.
Al día siguiente, el día 25 de diciembre, la mayoría de las familias disfrutan de un "brunch" al mediodía o a la tarde como cena. Los visitantes deben tener en cuenta que la mayoría de las tiendas y comercios permanecen cerrados a partir del mediodía del 24 al 26 de diciembre.
También es destacable la gran variedad de tebeos navideños que se publican en diciembre en Noruega. Esta tradición tan peculiar es seguida tanto por niños como por adultos, ambos leen los populares cómics extranjeros y noruegos que están dedicados a la Navidad.
Gastronomía navideña
Dependiendo de la región, la cena de Nochebuena puede consistir en costillas de cerdo (Ribbe, el plato más popular en Noruega en la cena de Nochebuena), costillas de cordero al vapor y en algunas partes del país bacalao fresco. El lutefisk preside también la mesa de Navidad: bacalao seco que se desala con sosa cáustica y se sirve escalfado con patatas al vapor, puré de guisantes y el flatbrød, que recuerda al pan ácimo.
Tradicionalmente, la comida se acompaña de cerveza noruega y aquavit, una bebida destilada a base de patatas con 40º y aromatiazada con hierbas, mientras que los niños toman gløgg, una bebida navideña roja.
Un postre típico es riskrem, una crema de arroz servida con salsa de moras rojas o fresas y aquel que encuentre la almendra oculta en el plato recibe un regalo, típicamente un cerdito de mazapán. Mientras los niños esperan la llegada del Julenisse (Papá Noel) se prepara una bandeja con siete galletas que comprenden buñuelos, galletas con especias, de melaza, jarabe, polvorones y tartaletas. Un ejemplo de estas son los Krumkake, una teja en forma de cucurucho, los Goro, riquísimos barquillos decorados, y los Strull que se comen hasta el final.
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El Papá Noel noruego: Julenissen
Las características del Papá Noel noruego son su estatura pequeña, gorro rojo, barba larga y blanca, botas hasta la rodilla, medias tejidas a mano, un jersey noruego, una chaqueta casera y en su espalda lleva un pesado saco de piel. El Julenisse es alegre y felíz, pero puede ser muy severo también.
Según la vieja tradición, el gnomo (o nisse) del establo era el colono original de la tierra, su deber primario era proteger la tierra y las edificaciones. Mantenía la granja en buen orden, era generoso si obtenía sus raciones de arroz batido con crema y cerveza navideña en la Nochebuena. Era mejor hacerlo y estar de su lado si querían tener buenas cosechas. En muchas granjas solía haber una cama preparada y un lugar de honor en la mesa para él. Hoy en día muchas granjas mantienen feliz a este nisse dejando en el establo un tazón de julegrøt.
El árbol de Navidad
El árbol de Navidad ocupa un lugar central en la celebración navideña noruega. El pino o abeto suele comprarse en puestos callejeros o se corta en el bosque si se dispone de uno propio. Ya a principios del Adviento se empiezan a iluminar los abetos en jardines, parques y plazas. Pero el árbol hogareño no puede iluminarse hasta la Nochebuena. El árbol se decora cada año con algunos adornos, muchos de ellos hechos en casa y por los niños hechos en la escuela y ocupando así el lugar de honor del árbol. Existen iluminaciones para el árbol de todo tipo, pero las más hermosas son las sencillas velas de sebo que crean un ambiente muy especial y acogedor. Cada año desde 1947 Noruega dona a Inglaterra un enorme árbol de Navidad como agradecimiento por la ayuda recibida durante la II Guerra Mundial. Este árbol luce en la plaza Trafalgar Square en Londres.