La Carretera de la Costa de Kystriksveien
Bodø-Sandnessjøen, 310 kilómetros
La parte norte de la carretera de la costa de Kystriksveien es el tramo más atractivo para el ciclismo que encontrarás a lo largo de la costa noruega. La carretera nacional 17, la autovía de la costa, te lleva junto a montañas recortadas, numerosas calas, iglesias medievales, pueblecitos, playas de arenas y miles de islas. Hay muchas opciones de que puedas llegar a ver la majestuosa águila marina. Es fácil subir tu bicicleta a los ferries locales para visitar los asentamientos más remotos en islas como Rødøy, Lovund y Meløy.
Mientras estás en estas zonas de Noruega, asegúrate de llevar tu equipo de pesca y tus botas de montaña. Puedes seguir la autovía de la costa incluso 350 kilómetros más al sur, hasta el pueblo de Steinkjer.
La Carretera del Trol
Ringebu – Lillehammer, 135 kilómetros
(vía Fåvang Østfjell, Åstdalen y Øyerfjellet)
Esta ruta muy tranquila sigue caminos de grava y antiguos caminos de granjas en la región montañosa del lado este del Valle de Gudbrandsdalen. La ruta es escarpada y tiene una larga subida al inicio en Ringebu hasta arriba en las pasturas de montaña de Skotten (hay un taxi disponible por si no te apetece subir en bicicleta) pero el resto del recorrido es sólo moderadamente exigente.
La ruta trascurre por tierras de cultivo, lecherías de verano, bosques y zonas de montaña abiertas. El tráfico de vehículos es casi inexistente en estos caminos. Las condiciones de los caminos con superficies poco lisas hacen que ruta sea mejor para hacerla en bicicleta de montaña. Te puedes alojar en algunas de las cabañas de la Asociación Noruega de Senderismo (DNT) o en hoteles de Hornsjø y Nordseter.
El Valle de Rendalen
Rendalen – Sølensjøen, 35 kilometres (sólo ida)
El Valle de Rendalen se sitúa el noreste en el condado de Hedmark. Rendalen es conocido también como “La Alaska de Noruega”, siendo vasto, montañoso, precioso y casi inhabitado. El trayecto es muy exigente debido algunas subidas largas.
El camino tortuoso hacia el este proporciona unas vistas espectaculares que incluyen montañas cubiertas con liquen y musgo de reno y unas cuantas antiguas cabinas y granjas de verano. La carretera finaliza en el pequeño asentamiento de Fiskevollen junto al Lago Sølensjøen, famoso por sus ricas tradiciones de pesca Gwyniad, que se remontan al menos 800 años. Te puedes alojar en el refugio de montaña Mefurua Fjellstue Mountain Lodge.
El Valle de Grimsdalen
Folldal – Grimsdalen – Dovre, 70 kilómetros
Un viaje a través del tranquilo Valle de Grimsdalen te da la experiencia de ciclismo de montaña más fácil y a la vez apasionante. El aislado valle de Grimsdalen no tiene electricidad y ningún asentamiento de población aparte de algunas antiguas granjas de verano muy bonitas. Estás rodeado de pinos esparcidos, abedules de montaña, laderas verdes cubiertas de brezo, y unas grandes vistas de los escarpados picos de 2.000 metros en el Parque Nacional de Rondane. El río Grimsa corre su curso por el valle, y podrás encontrar algunos lugares para acampar o hacer una parada a lo largo de la orilla del río. Reses de pastura, ovejas y caballos dan vida al paisaje de la zona.
A causa de la altitud y de la nieve, la carretera en Grimsdalen está abierta desde el 15 de junio hasta finales de octubre. Puedes alojarte y tomar café en la cabaña Grimsdalshytta, a 28 kilómetros de Folldal.
Las Islas Vesterålen
Melbu – Sortland – Bø, 105 kilometres
Al norte de las islas Lofoten se encuentra Vesterålen, que consiste en cinco grandes islas conectadas por puentes y túneles. Si te sales de la carretera principal fv. 820, encontrarás como ciclista un montón de carreteras secundarias, desvíos y caminos sin salida. Las cosas para ver incluyen el sol de medianoche, playas apartadas, acantilados llenos de pájaros y pequeñas comunidades pesqueras.
Los mejores lugares para ir en bicicleta se encuentran en el lado oeste de la isla Hadsel y la isla Lang. Vesterålen tiene centenares de picos de montaña espectaculares, que se elevan a 1200 metros, y aun así pedalear por esta región no es muy duro, ya que la mayoría de caminos son bastante llanos. Puedes alojarte en campings, cabañas y algunos hoteles.
Las Montañas Rondane
Mysuseter – Rondvassbu, 11 kilómetros (sólo ida)
Si quieres iniciarte en el ciclismo de montaña este es el lugar para empezar. La parte principal de la carretera está cerrada al tráfico de vehículos, y te lleva directamente al espectacular paisaje del Parque Nacional de Rondane. . La ruta sigue el río Ula, y estás rodeado por impresionantes montañas de 1500 a 2000 metros de altitud. La carretera finaliza en Rondvassbu, donde puedes realizar algunas excursiones por caminos marcados.
El primer kilómetro en bicicleta desde Mysuseter es un poco duro, el resto del recorrido bastante fácil. Si vas con niños o quieres realizar un viaje más corto, puedes conducir unos cuantos kilómetros y aparcar en Spranget, y empezar desde allí en lugar de Mysuseter.
Hay posiblidad de alojamiento en el Rondane Spa Hotel en Mysuseter o en Rondvassbu.
El Valle Nea
Stugudal – Selbu, 85 kilómetros
Pedalea a través de las zonas desoladas, salvajes y estrechas del Valle Nea en el contado de Sør-Trøndelag County, que es desconocido para la mayoría de turistas y ciclistas. El recorrido pasa por las carreteras secundarias de Nea, y a través de bosques de montaña así como tierras de labranza y algunas pequeñas comunidades.
Aparte de una subida dura a la presa de Heggseth, esta ruta es relativamente fácil e incluye muchas bajadas. Si quieres hacer el viaje más largo y ver más paisajes de montaña, empieza en el idílico y antiguo pueblo minero de Røros. La distancia total de Røros a Selbu es de 140 kilómetros.
Te puedes alojar en el Vektarstugu Hotel de Stugudal, y en el Selbusjøen Hotel de Selbu.
La costa Østfold
Rygge – Onsøy – Slevik – Fredrikstad – Kråkerøy – Hvaler, 55 kilómetros
Ruta fácil y muy placentera a través de los terrenos agrícolas más productivos de Noruega. El viaje empieza en el interior y se dirige hacia la costa. Desde la activa población de Fredrikstad seguimos la fv. 108 a través de una cadena de islas llamadas Hvaler, hasta que alcanzamos el final de la carretera en Kirkøy. Hvaler, que consiste en un puñado de islas y centenares de islotes, es un lugar muy recomendable también para ir en kayak (que se pueden alquilar en el mismo lugar).
A lo largo de nuestra ruta, hay un montón de oportunidades para explorar caminos secundarios y callejones sin salida que llevan a playas, cámpines y pequeños pueblos. En el lado oeste de Vesterøy, en Hvaler, encontrarás áreas gigantes con laderas de roca amarillenta, ideales para escalar, pasear, tomar el sol o pescar.
La carretera de Peer Gynt
Dalseter – Skei, 60 kilómetros
Los ciclistas han descubierto recientemente la Carretera de Peer Gynt, que incluye algunos ascensos, pero también largos tramos rápidos y muchos escenarios de montaña. A lo largo del camino pasas por algunos bonitos lagos, incluyendo Feforvannet y Gålåvannet, donde encontrarás hoteles tradicionales con una historia que se remonta a finales del siglo XVIII.
Se puede alargar el viaje fácilmente continuando en dirección sur hasta llegar a la población de Lillehammer - este viaje extra supone 45 kilómetros, e incluye numerosas bajadas.
Circuito Oslo Nordmarka (bosque del norte), 40 kilómetros
Oslo está rodeado de bosques que ofrecen a los ciclistas una red de caminos de gravilla que permanecen cerrados al tráfico de vehículos. Un circuito más habitual y accesible va desde la estación de metro en Røa a través de – Sørkedalen – Finnerud – Kikut – Bjørnholt – Hammeren hasta la estación de tren de Kjelsås. Un recorrido que transcurre por terrenos agrícolas, densos bosques de pícea y algunos de los mayores lagos en la zona de Oslo. El terreno es bastante accidentado y el desnivel acumulado de esta ruta es de 600 metros.
Se sirve comidas y aperitivos en Sørkedalen Café, Kikut y Ullevålsseter. Si haces una parada en Kikut también puedes alquilar una canoa y explorar el Lago Bjørnsjøen, o también subir la senda hasta el mirador de Kikut-toppen, 611 metros sobre el nivel del mar.